Estar mal es emborracharse un miércoles.
Estar mal es cambiar víveres por licor.
Estar mal es creer que se está mejor hasta despertar.
Estar mal es comprar sólo un paquete para tener excusa para salir y caminar un momento; para dejar al menos de estar sentado donde se sentó.
Estar mal es creer que se desahoga cuando más se sumerge.
Estar mal es recordar.
Estar mal es llorar cantando, llorar en silencio, llorar acostado, caminando, sentado y parado, en la buseta, llorar escandalosamente, llorar solo, en grupo, llorar acurrucado y de rodillas, llorar un par de veces acompañado, llorar a espaldas, de frente, por teléfono, en secreto y en público, llorar como nunca creíste poder llorar, llorar por dentro -todo el tiempo-, llorar al amanecer, llorar al escribir, llorar al sangrar, llorar al recordar, llorar al comprobar, llorar toda la noche, llorar al no morir, llorar al enfrentar, llorar por ella, por él, por mí, llorar por el bus, por la aerolínea, por el terminal, llorar por llegar, llorar por no avanzar, llorar por viajar, llorar por la ciudad, por el barrio, llorar por el centro comercial, por la avenida, llorar por la película, por la señora, por el plan, llorar por la época, llorar por el mes, por el día, por la hora, por el segundo, llorar por la fracción de la fracción, es llorar por la página, llorar por los desechos, por las noches, por los días, por los despertares gloriosos, por los despertares amargos, por los regalos. Estar mal es llorar por pensar, analizar, saber; también por la luz, por la enfermedad, por la canción, por la realidad y la bien escasa fantasía. Estar mal es llorar de todas formas y sentir que nada mejora.
Estar mal es estar aquí, estar allá; estar mal es saber que en realidad no se está.
Estar mal es escapar, es huir, es permanecer paralizado mirando un punto.
Estar mal es hacerlo todo, es querer hacer más, es hacer más, es no encontrar más qué hacer, es resignarse.
Estar mal es vivir, pero es más exactamente morir demasiado lentamente.
Estar mal es esperar, es la esperanza, la maldita esperanza.
Estar mal es detenerse, es desesperarse, es tragarse mil gritos y gritar tras mil tragos.
Estar mal es ver sus lugares, como piezas de exclusivo rompecabezas hechos con su esencia.
Estar mal es prdre el snetiod, perder la noción, y ser más consciente que cualquiera.
Estar mal es estar consciente.
Estar mal es pretender olvidar.
Estar mal es saberlo todo y a la vez no saber nada.
Estar mal es verse lleno de vacíos.
Estar mal es aceptar.
Estar mal es incluso a veces soñar.
Estar mal es llenarse de aquel llanto que te ciega los ojos.
Estar mal es recurrir a todo y no lograr nada.
Estar mal es descubrir que una consciencia tranquila, sí quita pero no pone.
Estar mal es ya no saber nunca qué decir.
Estar mal es devolverse, repasar, dar vueltas en círculos.
Estar mal es siempre, básicamente, buscar una salida.
Estar mal es estar solo, es estar, muy en apariencia, completamente rodeado (no sólo por SWAT).
Estar mal es hacer chistes pésimos.
Estar mal es hacerse daño para saber si aún se siente.
Estar mal es llamar un nombre que nunca vendrá, es reconocerse como la ausencia de alguien.
Estar mal es morderse los labios para no lagrimear.
Estar mal es conducir ebrio, es ser irresponsable, es pensar en todos, es mamarse de pensar, es renunciar para el bien mayor.
Estar mal es dormir, luego pretender querer dormir más, es tener sueños -de aquellos y de los otros (ambos igual de horripilantes)-, es trasnochar, ver el amanecer (nada de analogías; el orto), es dar vueltas en la cama, es caer exhausto un día de estos.
Estar mal es inanición.
Estar mal es perder en infinitivo.
Estar mal es evolución, es humanidad, es sentir, es valentía, es dolor, es orgullo dejado a un lado, es angustia, es salir corriendo, es intentarlo todo una vez más, y no lograr nada de nuevo.
Estar mal es un extraño en la tienda, diciéndote que estás mal.
Estar mal es ser sincero.
Estar mal es lluvia incesante, es mirar con desdén al sol, es asentir al invierno.
Estar mal es requerir de alcohol para poder llorar, es preguntarse “¿A quién le importa?”, y saber con certeza la respuesta.
Estar mal es tenerse únicamente a uno mismo.
Estar mal es desde hace un buen tiempo, vivir.
Estar mal es TODO porque sencillamente no se está ni un poco bien.
Estar mal es -para muchos-, constante y permanente onanismo mental.
Estar mal es tener, pero a 1,62 universos de distancia.
Estar mal es ser aglota, es acumular, es no tener válvula de escape.
Estar mal es jurarle a los obligatorios que estás bien, es hacerse el fuerte, el feliz, el estable, el inmejorable; el lleno.
Estar mal es aprender que es más difícil soltar que aferrarse.
Estar mal es estar como aquellos que creen y -tal vez, sólo tal vez (nunca lo sabré)-, obtienen- lograr algo al negarlo.
Estar mal es perder dos en uno.
Estar mal es “¿en qué me he convertido, mi dulce amiga, si cada quien que conozco, se aleja -como rata naufragante- al final?”.
Estar mal es no tener lugar (o persona) a quien llamar hogar.
Estar mal es sentirse inútil, indefenso, ignorante, impaciente, inseguro, irascible, impotente, injusticiado, isquémico, ingenuo, infatuo, incoherente e imposible.
Estar mal es estar putamente perdido.
Estar mal es olvidarse de -la sana costumbre de- perder algo a diario.
Estar mal es temblar, sollozar, recordar por irésima vez, mirar la pantalla, el libro, el pelo, la cama, el room, el suelo, la almohada, el remanente, el baño, el instrumento, la herramienta, la silla, la puerta, la ventana, la pared, la maleta, el sofá, la cocina, la cámara, la chaqueta, el plato, el gato, la cuerda, la persona, la carretera, el sistema, la división, la subdivisión, la madera, el metal, el caucho, el plástico, la madera, el fieltro, la lycra, el algodón, el cashmere, el goretex, el -anykindofwoven-, es la cualquier temperatura, el aire, el fuego, es creer una vez más que rogar puede servir, es reanudar el llanto, es vivir en miseria.
Estar mal es trabajar, es dormir, es aborto de telepatía.
Estar mal es expresarse en español, en parlache, es el inglés, el italiano, el portugués, el mandarín, el cantonés…
Estar mal es incesante, es quemante, es como energizante, es omnipresente, es insoportable.
Estar mal es inadvertir e impacientar a los vecinos, es revolcar como maniático la guitarra, es mandar todo a la mierda, es eterna opacidad, es mente atiborrada.
Estar mal es preguntarse a solas “¿Por qué?” y “¿Por qué tanto?”
Estar mal es despedirse de algo que nunca se irá, es recordar lo que nunca existió, es anhelar lo que nunca vendrá.
Estar mal es no tener nada propiamente… propio.
Estar mal es respirar, palpitar, digerir, reproducir, tegumentar, tocar, escuchar, oler, ver, saborear, percibir, es un sinsentido y, “¡qué paila!”, tiene todo el sentido del mundo.
Estar mal es no saber de finales.
Estar mal es romper paradigmas.
Estar mal es ser cliché.
Estar mal es saberse suyo.
Estar mal es demostrar que no.
Estar mal es ausentarse.
Estar mal es Enero, es Febrero, Marzo, Abril, Mayo, Junio, Julio, Agosto, Septiembre, Octubre, Noviembre, y ¿Cómo no?, Diciembre.
Estar mal es malubicar tildes, comas, paréntesis, guiones, MAYÚSCULAS y simples letras.
Estar mal es buscar permanentemente, y, no encontrar descanso.
Estar mal es cuestión de tiempo.
Estar mal es acidez, es pretender, es fingir, es cortinear, es cambiar súbitamente a otro idioma.
Being wrecked is showing (or not) what you are really feeling.
Being wrecked is quickly switching back.
Estar mal es fotografía.
Estar mal es estar excluído.
Estar mal es ser uno.
Estar mal es dejar ir un trozo más de sensibilidad. Para tu deleite.
Estar mal es el infierno.
Estar mal es quedar en ridículo.
Estar mal es tirarse de un puente.
Estar mal es amar, estar mal es no creer en el amor ni en la amistad.
Estar mal es no creer.
Estar mal es tal y como estoy.
(Todo en un solo, inexorable momento).